Zity se despide de Madrid

Cierre definitivo de Zity: los coches eléctricos compartidos desaparecen de las calles del norte de Madrid

Por qué la retirada del operador golpea el doble a los vecinos de fuera de la M-30

La desconexión en materia de movilidad sostenible amenaza al norte de la región. Tras el anuncio oficial del cese de operaciones de Zity, la plataforma de vehículos eléctricos compartidos gestionada por Renault y Ferrovial, el mapa del carsharing madrileño sufre una preocupante contracción. Aunque la retirada afecta a toda la capital, es en la corona norte —tanto en los nuevos desarrollos urbanos madrileños como en su área metropolitana— donde el impacto adquiere dimensiones críticas al desaparecer una de las pocas alternativas reales al vehículo privado.

Un vacío de transporte en el arco norte: de Sanchinarro a Sanse y Alcobendas

A diferencia de otros operadores de movilidad que concentran sus flotas exclusivamente dentro de la almendra central de la M-30, Zity había consolidado su identidad como el aliado del usuario de la periferia norte. Su adiós deja desamparados a miles de ciudadanos en tres frentes clave del eje norte:

  • Los nuevos PAU de la capital: Barrios residenciales de baja densidad y gran extensión como Valdebebas, Sanchinarro, Las Tablas, Montecarmelo y dehesas de Fuencarral pierden un recurso vital. En estas zonas, marcadas por un urbanismo disperso, los vecinos recurrían a estos coches eléctricos como un «enlace rápido» para conectar con las redes principales de Metro o Cercanías.

  • El motor laboral de la Comunidad: Parques empresariales e industriales estratégicos situados en el norte, que reciben diariamente a decenas de miles de trabajadores procedentes de toda la región, se quedan sin este servicio flexible.

  • La barrera de la corona metropolitana: Localidades del norte como Alcobendas (y por proximidad de uso, vecinos de San Sebastián de los Reyes), que consiguieron romper el aislamiento de cobertura que imponen otras compañías del sector, ven cómo se clausura de golpe la vía de comunicación intermunicipal más importante en coche compartido.

El colapso de la movilidad interurbana sostenible

Los motivos del cierre, marcados por los costes de la energía y la falta de rentabilidad del sector en entornos de alta dispersión geográfica, ponen sobre la mesa un problema estructural en el norte de Madrid: el déficit de alternativas transversales.

Mientras que el centro de la capital cuenta con una densa red de transporte y múltiples operadores de micro-movilidad, los distritos y municipios del norte dependían de la flexibilidad de Zity para trayectos donde el transporte público tradicional duplica el tiempo de viaje. Con la retirada de su flota, los usuarios se enfrentan al dilema de regresar al coche particular, tensionando aún más los accesos por la A-1 y la M-607 en hora punta.

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